La mora de las familias alcanzó su nivel más alto en dos décadas y preocupa al sistema financiero
Los atrasos en el pago de préstamos personales y tarjetas de crédito crecieron con fuerza durante el último año. El índice de irregularidad informado por el Banco Central llegó al 12,8%.

El nivel de endeudamiento de los hogares argentinos continúa reflejando dificultades para cumplir con las obligaciones financieras. Según los últimos datos difundidos por el Banco Central, la mora en los créditos destinados a las familias alcanzó el 12,8%, el registro más elevado de los últimos veinte años.
La información muestra que el porcentaje de préstamos con atrasos en los pagos prácticamente se triplicó en comparación con el registrado un año atrás, impulsado principalmente por el incremento de la morosidad en créditos personales y saldos financiados mediante tarjetas de crédito.
Especialistas atribuyen este comportamiento al deterioro del poder adquisitivo registrado durante los últimos meses, que obligó a muchas familias a utilizar financiamiento para sostener gastos corrientes y luego enfrentar mayores dificultades para cancelar esas obligaciones.
El aumento de la mora constituye un indicador seguido de cerca por bancos y entidades financieras, ya que puede afectar la calidad de sus carteras crediticias y modificar las condiciones de otorgamiento de nuevos préstamos.
Desde el sistema financiero señalan que, si bien el nivel continúa siendo administrable, la evolución de este indicador será determinante para evaluar la recuperación del crédito al consumo.
El Banco Central continuará monitoreando el comportamiento de los distintos segmentos de financiamiento para detectar posibles cambios en la situación patrimonial de los hogares.
La evolución del empleo, los ingresos y la inflación será clave para determinar si durante los próximos meses disminuye la presión sobre las finanzas familiares o si la mora continúa aumentando.
