Colonos israelíes redoblan la presión para volver a Gaza en medio de la guerra
Cientos de manifestantes, acompañados por dirigentes del oficialismo, reclamaron el restablecimiento de los asentamientos desmantelados hace dos décadas. La movilización reavivó el debate sobre una posible reocupación del enclave palestino y generó nuevas críticas internacionales.

En plena ofensiva militar sobre la Franja de Gaza, cientos de colonos israelíes protagonizaron una marcha para exigir el regreso de los asentamientos judíos desmantelados en 2005, una iniciativa que vuelve a instalar el debate sobre una eventual reocupación del territorio palestino. La movilización fue organizada por el Movimiento Nachala y contó con la participación de dirigentes del oficialismo, entre ellos el ministro de Economía, Nir Barkat, además de legisladores y referentes cercanos al gobierno de Benjamin Netanyahu.
Los manifestantes avanzaron con banderas israelíes y consignas a favor de la repoblación de Gaza, llegando hasta una zona militar próxima al enclave. Si bien el Ejército había declarado el área como zona cerrada para impedir el ingreso de civiles, finalmente se alcanzó un acuerdo para que la protesta concluyera en un punto de observación sin atravesar la frontera.
La marcha se produjo mientras continúan los combates en Gaza, donde las autoridades palestinas denunciaron nuevas víctimas civiles como consecuencia de los ataques israelíes. Desde el inicio de la ofensiva, gran parte de la infraestructura del enclave quedó destruida y el Ejército israelí mantiene el control de una amplia porción del territorio, situación que alimenta las versiones sobre una presencia permanente en la zona.
El reclamo de los colonos cuenta con el respaldo de sectores de la coalición gobernante. Funcionarios como los ministros Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir ya se pronunciaron públicamente a favor de reconstruir comunidades israelíes en Gaza, una postura que genera un fuerte rechazo internacional. Organismos como la Unión Europea y la Corte Internacional de Justicia sostienen que los asentamientos en los territorios ocupados violan el derecho internacional y advirtieron sobre el riesgo de profundizar el conflicto. Mientras tanto, la Autoridad Palestina denunció un aumento de la violencia de colonos en Cisjordania y reclamó una mayor intervención de la comunidad internacional para evitar una nueva escalada.
