Estados Unidos profundiza la ofensiva sobre Irán y vuelve a aumentar la tensión en Medio Oriente
Una nueva operación militar alcanzó objetivos estratégicos en territorio iraní, mientras Teherán respondió con ataques sobre varios países de la región y persiste la disputa por el estrecho de Ormuz.

La frágil tregua en Medio Oriente volvió a quedar bajo presión luego de que Estados Unidos lanzara una nueva ofensiva militar contra objetivos ubicados en el sur de Irán. Según trascendió, la operación destruyó instalaciones consideradas estratégicas y representó la acción militar de mayor magnitud desde el inicio del cese parcial de hostilidades.
La respuesta iraní no se hizo esperar. Teherán lanzó ataques dirigidos hacia distintos puntos de la región, alcanzando objetivos en Qatar, Jordania, Kuwait, Bahréin y Omán, en una escalada que incrementó la preocupación internacional por la posibilidad de una expansión del conflicto.
Uno de los principales focos de disputa continúa siendo el estrecho de Ormuz, paso marítimo por el que circula una parte significativa del comercio mundial de petróleo. Cualquier alteración en esa vía estratégica podría generar consecuencias sobre el abastecimiento energético y los precios internacionales.
La comunidad internacional sigue con atención la evolución de los acontecimientos y mantiene contactos diplomáticos para evitar una escalada aún mayor. Diversos gobiernos manifestaron su preocupación por el impacto que un conflicto prolongado podría tener sobre la estabilidad regional.
Mientras continúan las operaciones militares y los intercambios de acusaciones entre las partes, los mercados internacionales observan con cautela la evolución de la crisis, conscientes de que cualquier agravamiento del enfrentamiento podría repercutir sobre la economía global y la seguridad internacional.
