El superávit comercial alcanzó un récord impulsado por el petróleo y la caída de importaciones
Argentina logró un saldo positivo de US$ 3.500 millones, con exportaciones en crecimiento y una menor demanda de productos importados por la baja de la actividad económica.

El comercio exterior argentino registró un resultado histórico con un superávit comercial de US$ 3.500 millones, impulsado por el crecimiento de las exportaciones y una reducción de las importaciones.
Las ventas al exterior aumentaron un 34%, con el petróleo como uno de los principales motores del crecimiento. El desarrollo energético comenzó a tener un peso creciente dentro de la estructura exportadora.
Al mismo tiempo, las importaciones registraron una caída del 7%, una baja asociada en parte al menor nivel de actividad económica y al debilitamiento de la demanda interna.
El saldo comercial alcanzado superó incluso el resultado acumulado durante todo 2025 y representa uno de los datos económicos destacados para el Gobierno.
Desde el Ejecutivo utilizan el resultado como una señal positiva del reordenamiento de la economía y del fortalecimiento del sector externo.
Sin embargo, analistas advierten que una parte del superávit también está vinculada a la contracción del consumo y de la producción interna, que reduce la necesidad de importar bienes.
El desafío para la economía será sostener un crecimiento de las exportaciones sin depender exclusivamente de una baja de importaciones.
El sector energético aparece como una de las áreas con mayor potencial, especialmente por el crecimiento de Vaca Muerta y las inversiones vinculadas a hidrocarburos.
El dato comercial mejora la posición externa del país y aporta dólares en un contexto donde el Gobierno busca fortalecer reservas y mantener estabilidad cambiaria.
La evolución futura dependerá de la recuperación económica y de la capacidad argentina para ampliar sus mercados internacionales.
