Los aliados de Milei presionan por la salida de Adorni y el Senado queda en pausa
La Libertad Avanza logró postergar una semana la sesión prevista por la interpelación al jefe de Gabinete, pero algunos sectores aliados comenzaron a marcar límites y reclaman definiciones políticas.

La tensión alrededor de Manuel Adorni volvió a crecer dentro del oficialismo y sus aliados luego de que distintos sectores comenzaran a plantear un plazo para que el jefe de Gabinete deje su cargo.
La Libertad Avanza consiguió postergar por una semana la sesión del Senado donde estaba prevista una interpelación a Adorni, una maniobra que permitió ganar tiempo y evitar una discusión inmediata en el Congreso.
Sin embargo, la estrategia no logró cerrar el conflicto político. Algunos bloques que acompañan al Gobierno comenzaron a reclamar cambios y cuestionaron la continuidad del funcionario en medio de las críticas opositoras.
La situación de Adorni se convirtió en un punto de tensión dentro del esquema oficial, ya que su figura quedó vinculada a una disputa institucional que involucra al Senado y a la posibilidad de avanzar con mecanismos de control parlamentario.
Desde el Gobierno intentan desactivar el escenario y sostienen que la gestión del jefe de Gabinete cuenta con respaldo presidencial. La Casa Rosada busca evitar que la discusión se transforme en una crisis política de mayor alcance.
La oposición, en tanto, mantiene la presión para que el Senado avance con el tratamiento del tema y utiliza la situación como una oportunidad para cuestionar el funcionamiento del Ejecutivo.
El oficialismo apuesta a que la postergación permita ordenar apoyos y modificar el clima político antes de la nueva fecha de sesión.
La definición sobre el futuro de Adorni dependerá de las negociaciones entre el Gobierno, sus aliados y los sectores que todavía no fijaron una posición definitiva.
Mientras tanto, el conflicto expone las dificultades del oficialismo para sostener acuerdos parlamentarios en un escenario donde cada voto tiene un peso decisivo.
