Se aprobaron los pliegos de 73 jueces, incluido el hijo del presidente de la Corte

El del hijo de Horacio Rosatti y el de la secretaria de Ercolini fueron rechazados por el bloque peronista.
El Senado aprobó en la misma sesión los pliegos de 73 magistrados en una votación que pasó en parte inadvertida frente al caso Michelli, pero que tiene una importancia institucional considerable. Entre los aprobados figura el hijo del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, cuya designación generó cuestionamientos sobre la concentración de poder en el Poder Judicial y la endogamia del sistema.
El bloque peronista optó por rechazar dos pliegos en particular: el del hijo de Rosatti y el de la secretaria del juez Ercolini, en un gesto de oposición selectiva que buscó marcar posición sin bloquear la nómina completa. La estrategia refleja el delicado equilibrio que atraviesa el peronismo en su relación con el sistema judicial en un año electoral.
La aprobación masiva de pliegos responde a una necesidad real del sistema: la justicia federal acumula vacantes que demoran causas y afectan el funcionamiento ordinario de los tribunales. Sin embargo, la forma en que se conforman las listas de candidatos y los criterios de selección continúan siendo objeto de debate entre juristas y organizaciones de la sociedad civil.
El caso del hijo de Rosatti pone en primer plano una tensión recurrente en el sistema judicial argentino: la tendencia a la reproducción familiar en los cargos, que dificulta la renovación y la incorporación de perfiles más diversos. Aunque no existe impedimento legal para que familiares de magistrados accedan a la judicatura, la conveniencia institucional de esos nombramientos es una discusión que el sistema político suele eludir. La sesión dejó un mapa claro de alianzas y resistencias en torno a la configuración del Poder Judicial de cara a los próximos años.
