Schoklender reveló en el juicio Sueños Compartidos que Aníbal Fernández financiaba denuncias armadas contra el PRO

Sergio Schoklender, ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, realizó este miércoles declaraciones explosivas durante el juicio oral por la causa Sueños Compartidos, que investiga presuntas irregularidades en la construcción de viviendas sociales. Según relató ante el tribunal, el entonces ministro Aníbal Fernández financiaba a través de la fundación a un abogado cuya función exclusiva era fabricar denuncias judiciales contra funcionarios del PRO.
El abogado señalado es Eduardo Barcesat, especialista en derechos humanos, quien según Schoklender convenció a Hebe de Bonafini para articular el esquema. “Se armó un centro de investigación dentro de la universidad de las Madres de Plaza de Mayo, que recibía un subsidio de Aníbal Fernández que iba directo a Barcesat, que tenía solamente la función de hacer nuevas denuncias contra algún funcionario del PRO”, declaró. En 2008, año en que Fernández ejercía como ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Barcesat fue designado profesor titular de Derecho Constitucional en esa misma universidad, cargo que Schoklender describió como un “subsidio fijo” para sostener la operación.
Las revelaciones se produjeron en el contexto de una enumeración más amplia de los mecanismos de financiamiento de la fundación. Schoklender también mencionó aportes del Ministerio de Trabajo destinados a completar salarios de trabajadores, aclarando que esos fondos no pasaban por la fundación sino que se transferían directamente a las cuentas del personal.
El testimonio incluyó además una referencia al ex presidente venezolano Hugo Chávez: “De Chávez sí tuvimos aportes… Huguito. Alguno se perdió en el camino”, dijo Schoklender, sin profundizar en el destino de esos fondos. La frase, lanzada al pasar, añade una nueva arista internacional a una causa que ya acumula décadas de controversia política y judicial.
