Federer íntimo: el volcán interior, la lección de perder y la vida después de ganarlo todo

Roger Federer sorprendió a más de 17.000 personas durante la conferencia tecnológica SAP Sapphire en Orlando con una charla que fue mucho más allá del tenis. Relajado y sin filtros, el ex número uno del mundo hizo un balance íntimo de dos décadas en la élite: habló de la presión mental, de cómo aprendió a perder, de su rivalidad con Nadal y Djokovic, y del proceso de reinventarse después del retiro. “Mantener y permanecer en la excelencia, creo que esa es la parte difícil”, resumió ante el CEO de SAP, Christian Klein.
Uno de los momentos más reveladores fue cuando desmontó su propia imagen de serenidad. “Por dentro había un volcán; realmente tuve que cambiar mi carácter”, admitió. De joven rompía raquetas, lloraba y odiaba perder en cualquier cosa. El camino hacia el equilibrio fue largo: primero se fue al extremo opuesto y se volvió tan contenido que él mismo lo reconoció como perturbador. Finalmente encontró la fórmula que define hasta hoy: “Necesito tener fuego en la panza y el hielo en las venas”. Ese equilibrio, dijo, le llevó más tiempo encontrarlo que a Nadal, Djokovic o Murray.
La paternidad fue el otro gran punto de inflexión. Federer contó que convertirse en padre transformó su relación con la derrota: ya no quería volver a casa de mal humor ni dejar que un resultado definiera el clima familiar. Lo ilustró con la final de Wimbledon 2019 contra Djokovic, cuando tuvo puntos de partido y terminó perdiendo. Esa noche pidió cinco minutos a solas, miró el techo, procesó el dolor y bajó a compartir la noche con sus hijos. “No voy a dejar que un partido defina mi felicidad”, cerró, en una frase que resume tanto su filosofía deportiva como su vida después del tenis.
